dilluns, 12 de març de 2012

Muela del juicio

La muela del juicio comienza a erupcionar entre los 18 y 26 años aproximadamente. Como todos saben, o deberían saber, es un molar inútil que se presenta en nuestra vida para complicarla un poco más y no para masticar mejor, porque no nos hacía ninguna falta y si no existiera tendríamos un problema menos en la vida. Tanto los afectados por ella como el dentista que tiene que “enfrentarse” a ella.

· ¿Por qué la tenemos?

Porque nos quedó como vestigio de nuestra evolución como especie y como raza. Nuestros antepasados hace un millón de años, tenían unos maxilares muy desarrollados y les cabía incluso un cuarto molar. El hombre actual tiende a suavizar sus rasgos faciales y al hombre moderno no siempre le cabe ese tercer molar.

La muela del juicio sale cuando ya todas las piezas están acomodadas y el crecimiento y desarrollo de los maxilares está llegando a su fin o ya está totalmente estabilizado y no van a crecer más.

· ¿Para qué sirve?

Para triturar mejor los alimentos crudos, tal vez.

Hoy para nada. Para complicar la higiene.

Puede ser útil, cuando has perdido una muela vecina y la de juicio se desplaza y ocupa su lugar de una manera aceptable. O cuando no tienes ninguna muela vecina (te las has extraído)y la de juicio se mantiene sana y bien posicionada.

O cuando te cabe en la boca perfectamente y puedes limpiarla sin dificultad.
Tu Dentista tiene que evaluarla y decidir que hacer. Muchas veces, no hacer nada es lo mejor.

· ¿Cuál es la fuerza que hace que un diente erupcione?

Y ¿Qué mecanismos fisiológicos se desencadenan para iniciar el trabajo de erupción? ¿Por qué la muela decide salir en éste momento y qué fuerza la empuja hacia fuera?

Hay 3 o 4 teorías para dar respuesta a éstas preguntas, pero ninguna es definitiva. No se sabe, o lo que se sabe, no es completo. Y para entender ésas teorías, hay que ser Dentista. (Yo no las entiendo del todo).

Obstáculos para la erupción

El 3º molar tiene diferentes obstáculos y da diferentes complicaciones eruptivas, según sea el superior o el inferior.

El más famoso suele ser el inferior, porque las quejas de los pacientes son más frecuentes, pero el superior también tiene lo suyo.

El problema es la falta de espacio. La muela busca acomodarse pero no hay una plaza de aparcamiento adecuada y busca ponerse en doble fila. Aparecen los atascos de los peatones que circulan por ahí. Los vecinos dejan la basura, el camión de la basura no puede circular, no hay servicio de limpieza, los vecinos siguen dejando la basura. La policía no da a basto. O sacamos la muela o sacamos los peatones y también la basura. Una de dos.

El 3º molar inferior, erupciona en la parte más posterior de la boca. En dicha zona se termina lo que llamamos encía adherida y comienza lo que se denomina mucosa oral y de la garganta. Los tejidos blandos que rodean la muela que está asomando en el ambiente bucal, forman un capuchón o bolsa que envuelve a la muela y a su vez sirve de bolsillo semicerrado, donde migran y se instalan bacterias, penetran restos alimenticios y se forman detritus que favorecen la proliferación de las bacterias bucales, que encuentran en la zona un hábitat óptimo para su desarrollo.

Hay protección, nutrientes, humedad y temperatura adecuada; y lo más importante NO HAY HIGIENE.